“Canción andaluza”. Resurrección y flamenco

Título: Canción Andaluza.
Autor: Paco de Lucía.
Año: 2014.
Género: Flamenco/ Copla

Tracklist:

1. María De La O (Rafael DeLeon / Salvador Valverde)
2. Ojos Verdes (Quiroga / Valverde)
3. Romance De Valentía (Rafael DeLeon / Antonio Quintero / Manuel Quiroga)
4. Te he De querer mientras viva, con Estrella Morente (Miquel Manuel Lopez Quiroga / Rafael De Leon Arias De Saavedra)
5. La Chiquita Piconera (Nicolas Callejón López / Miquel Manuel Lopez Quiroga / Rafael De Leon Arias De Saavedra)
6. Zambra Gitana, con Parrita (Rafael Arias / Quiroga)
7. Quiroga Por Bulerías (Rafael Arias / Quiroga)
8. Señorita (Rafael Arias)

paco luciaFotografía: Flamenco-word

Como el ave Fénix, la guitarra de Paco de Lucía resurgió de sus cenizas cargada de sentimiento, innovación y personalidad; la que atesoraba Paco en la veintena de discos que registró a lo largo de su carrera, forjada a través de su condición de ciudadano del mundo, que le llevó a elevar el arte de su tierra a lo más alto, mezclándolo  con los sonidos más bellos de otros lugares, dando forma a la gran figura que se mantiene en el imaginario del mundo entero, la del guitarrista más grande de todos los tiempos.

“En Canción Andaluza podemos escuchar a un Paco de Lucía más íntimo, más personal y autónomo”

De esta manera, con Canción Andaluza, Paco realizó un homenaje a su tierra, Andalucía, a través de uno de sus signos identificativos, la copla, el gran género del Folklore nacional español, y una de las imágenes culturales del Sur. Es un homenajes a su origen, a su madre, gran seguidora del género que hizo que lo amara y admirara, porque Paco, era un gran seguidor de la Copla. Así, poco antes de marcharse construyó una de sus discos más personales, que desprende una belleza muy cuidada en cada una de las obras. No es la primera vez que el maestro nos sorprende con un trabajo personal, fruto de la admiración hacía otros géneros, músicos o compositores; ya en el año 1978, nos sorprendió con “Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla” una de sus creación más brillantes, y personales, que sin salirse de su condición de flamenco, se fusiona con su condición músico.

En Canción Andaluza podemos escuchar a un Paco de Lucía más íntimo, más personal y autónomo. Puede que lo de personal os sorprenda, pero se debe a que Paco a lo largo de su carrera se ha visto acompañado de tantos músicos que han enriquecido instrumentalmente sus discos; y en cambio, en este último lo toca prácticamente todo él, desde la guitarra al Laúd, haciendo arpegios, picados, rasgueos…etc. dándole mayor valor, y emotividad al disco. Fundido en un fondo oscuro, Paco se presenta en la portada acompañado de su guitarra, y vestido de gala, con un traje que recuerda a los populares de la zona gaditana; mostrándose así, la imagen de Andalucía, y su condición de Andaluz.

“Con Canción Andaluza, Paco realizó un homenaje a su tierra, Andalucía, a través de uno de sus signos identificativos, la copla, el gran género del Folklore nacional español, y una de las imágenes culturales del Sur”

El disco esta conformado por 8 pistas, excelentes, siendo 3 las destacadas especialmente: María de la O, Ojos Verdes y Te he de querer mientras viva. María de la O, abre el disco de una manera asombrosa; podemos observar como Paco poco a poco, a través de una suavizada introducción, en la que va introduciendo el tema, va fundiéndose hacia el compás de bulería, justo donde entra el famoso estribillo “María de la O, que desgraciadita gitana tu eres teniendolo to’….” Cantándonoslo a través de las cuerdas de su guitarra. Ojos Verdes, es la segunda obra del disco, precediendo a María de la O y asumiendo la belleza del disco, siendo la obra más cuidada y expresiva. Tiene esos ligados, y suaves punteos con los que Paco de erizaba el bello, sacando fruto del lagrimal. Es impresionante como juega con el compás, variando sutilmente el tempo, consiguiendo que sin que nos demos cuenta, estemos totalmente sumergidos en el mar sonoridades de su guitarra.

Destacable es Te he de querer mientras viva por la importancia que tiene el dúo de dos generaciones flamencas, una en desarrollo con Estrella Morente, y otra que poco a poco se va extinguiendo dejando paso a las que vienen detrás, con Paco de Lucía como protagonista; dos dinastías, los Morente y los “Sánchez” o más conocidos como “de Lucía”; una dupla que tarde o temprano tenía que juntarse, queriendo el destino que se diese como colofón de una magnífica carrera. Podemos observar, como Paco crea en esta obra una sonoridad arábica, a través del uso de instrumentos como Laúd; trasladándonos a los orígenes de la cantaora, a Granada y su histórico desarrollo cultural; una sonoridad que se funde con la bulería de nuevo, dejando patente también, la condición flamenca de Andalucía, que a su vez,  fue un factor que influyó en la creación de la Copla, como podemos observar en las sonoridades de ambos géneros.

“El disco esta conformado por 8 pistas, excelentes, siendo 3 las destacadas especialmente: María de la O, Ojos Verdes Te he de querer mientras viva”

Destacan las 2 colaboraciones de Parrita, y Oscar de León. Este último por poner fin al disco, mostrando esa personalidad de Paco que señalaba anteriormente; su valentía por buscar, mezclar y forjar nuevas sonoridades, elevando su género, y la música en general, y mostrando a su vez que la música no entiende de fronteras, ni límites establecidos. Con Señorita, Paco lleva la Copla al Caribe,  mezclando el sonido de los coros y la percusión caribeña (congas y cencerros) con el de su guitarra, creando ese ambiente rumbero que tanto le caracteriza. Por otro lado, en Zambra gitana con Parrita hace una labor de justicia, rescatando y mostrando, a uno de los mejores y más desvalorados cantaores que tiene el flamenco.

Están a punto de cumplirse tres meses desde que partió, y como el mesías, Paco se ha levantado con su guitarra, para mostrar al mundo entero que no se ha marchado, que su arte sigue presente, aunque desgraciadamente no nos lo pueda reproducir de la manera que más le gustaba, frente al público. No soy partidario de beatificaciones, pero Paco se ha ganado su condición de “Dios”; lo que hizo este hombre por la Música, muy pocos lo hicieron. Gracias maestro.

Miguel Ángel Ramírez 

 

La nueva temporada del Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la UAM

Una programación llena de grandes citas para la próxima temporada del Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la UAM

En la antigua corrala de la calle Carlos Arniches, y en un acto presidido por José Mª Sanz, rector de la Universidad Autónoma, y Begoña Lolo, directora del CSIPM, se presentó el programa de conciertos para la 42 edición del histórico Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la UAM. Además, contó con la participación de dos de los artistas presentes en la próxima temporada: Pilar Jurado (soprano) y José Ramón Encinar (director de orquesta).

csipm Fotografía: David García Amado

Novedosos e interesantes conciertos configuran la programación de este año, entre los que cobran especial relevancia el concierto inaugural bajo el título “velada musical de salón”, realizado en colaboración con el Festival austriaco de Esterházy, con la recuperación de obras de Coccia, Gomis e Isabel Colbran. Concierto que contará con la actuación del ensemble muniqués I Virtuosi Ambulantilos cantantes Jelena Bankovic y Timothy Fallon, y la dirección escénica de Nicolas Trees; y el concierto de clausura con el prestigioso Cuarteto de Leipzig y el pianista Herbert Schuch, que se suben por primera vez juntos a un escenario para interpretar el Movimiento para cuarteto de piano, viola, violín y violonchelo en La menor de Mahler, y el conocido Quinteto con piano en Mi b Mayor, Op. 44 de Schumann.

Sin duda alguna, otro de los platos fuertes de la temporada será el concierto-homenaje al Prof. Tomás y Valiente (Músicas por la paz), que estará protagonizado por un recital de voz y piano, a cargo de la soprano donostiarra Ainhoa Arteta. Junto al pianista escocés Malcolm Martineau, cantará obras de Scarlatti, Vivaldi, Gounod, Bizet, Falla y Granados.

Además, la ópera de cámara tendrá de nuevo gran protagonismo esta temporada con el estreno de la ópera de temática cervantina  “Pensares de Rocinante” (obra encargo de la UAM), del compositor José Buenagu y con libreto de Justo Merino, en la que el protagonista será el propio caballo de Don Quijote. El barítono Alfredo García (Rocinante) y la soprano Pilar Jurado (“una dulcinea muy roquera”, como declaró en el acto de presentación) encabezarán un reparto vocal que contará con la dirección musical de José Ramón Encinar, al frente de la orquesta KOAN 2. José Ramón Encinar será también el encargado de dirigir el concierto con la JONDE de este año, que contará con el joven guitarrista Pablo Villegas como solista del Concierto de Aranjuez de Rodrigo. El programa se completará con el estreno absoluto de La trayectoria de la sombra de Blardony, y la Sinfonía nº 6 en Si menor, op. 74 (Patética) de Chaikovski.

No faltarán el habitual concierto de Navidad en familia con la Escolanía del Escorial y su director Gustavo Sánchez, que recuperará la zarzuela infantil Niño travieso de Forner.  “Clásicos en clave de jazz” de la mano del reconocido flautista y saxofonista Jorge Pardo & Trío (Carmona, Caminero y Bandolero), que improvisará sobre obras de Falla, Albéniz, Bizet, Puccini o Ravel, es un concierto pensado para el público más joven  y la comunidad universitaria que, sin duda, entusiasmará también a todos los melómanos.   Desde la capital británica recalarán en el Auditorio Nacional The Soloists of London, orquesta de cámara formada por los músicos de la London Philharmonic, la Academy in St Martin in the Fields y la Philharmonia Orchestra, que interpretarán un programa de “músicas serenas”: Canon en Re Mayor de Pachelbel, Adagio de Barber, y la Serenata para cuerdas en Mi menor Op. 20. de Elgar, entre otras obras.

Más información: http://csipm.blogspot.com.es/

Lorena Jiménez

Músicos solidarios en tiempos de crisis

Un año más se celebra el Concierto Solidario de “Voces para la paz” impulsado por el infatigable Juan Carlos Arnanz Villalta, creador y coordinador de esta asociación humanitaria que tiene por objetivo recaudar dinero a través de sus conciertos para ayudar a personas en situaciones de extrema pobreza.

“Con el concierto de este año se pretende reconstruir una escuela para 2400 niños y niñas en la República Democrática del Congo, así como recoger alimentos para familias necesitadas y comedores sociales de España”

Fundada en 1998 como una asociación de ayuda humanitaria sin ánimo de lucro, “Voces para la paz” ha logrado, gracias a las recaudaciones de sus conciertos y a la venta de sus discos, la compra de miles de vacunas y la construcción de pozos de agua potable en Centroamérica; la construcción de escuelas para niños y niñas en la India, Perú y Uganda; la creación de dos dispensarios sanitarios en Bolivia; la construcción de un hogar-centro de acogida para niños huérfanos y afectados por el VIH/SIDA en Mozambique; y la perforación y construcción de pozos de agua en Níger; entre otros proyectos.

voces

Con el concierto de este año se pretende reconstruir una escuela para 2400 niños y niñas en la República Democrática del Congo, así como recoger alimentos para familias necesitadas y comedores sociales de España. Para lograr estos objetivos Juan Carlos Arnanz cuenta con la colaboración de distintas agrupaciones musicales como la Orquesta y Coro Nacional de España; la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española; la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid; la Orquesta Sinfónica de Madrid; el Coro del Teatro de la Zarzuela; la agrupación vocal “VokalArs”; la Banda Sinfónica Municipal de Madrid; la Orquesta Clásica “Santa Cecilia”; el Coro de Voces Graves de Madrid; la Orquesta Opus 23; y participantes individuales, profesionales y amateurs, procedentes de distintos conservatorios, orquestas y coros madrileños. Músicos y coristas de distinta procedencia, por tanto, pero que trabajan por una causa común. Y es que, como dijo Juan Carlos en su página de Facebook horas antes de que se realizara el concierto del año 2013, todos ellos sobre el escenario forman una gran familia:

“[…] MI FAMILIA, hoy, son MIS MÚSICOS, y con mi familia, HOY, nos vamos a ocupar de nuestras hijas, 200 niñas en Uganda que no tienen escuela, QUE no tienen NADA, 200 niñas que están esperando que NUESTRA MÚSICA les proporcione un futuro y les devuelva la dignidad a la que tiene derecho TODO SER HUMANO. […] esta familia MÍA de MÚSICOS que SE REUNE para ALIMENTAR a los nuestros, a nuestros hermanos, padres e hijos que se levantan cada mañana sin tener que comer y que gracias a esta familia MÍA, podrán alimentarse hasta que el destino les permita ganarse el sustento diario gracias a su trabajo

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A la cabeza de esta gran “familia musical” este año encontramos a cinco directores: José Ramón Encinar, Enrique García Asensio, Víctor Pablo Pérez, Miguel Roa y Andrés Salado; que no solo se verán obligados a “dirigir”, sino en ocasiones también a “actuar”. Y es que los conciertos de “Voces para la paz” no siguen el ritual convencional, sino que se convierten en verdaderos espectáculos con un repertorio que realmente se sale de lo habitual. En la edición pasada, el ya citado Andrés Salado se vio obligado a cambiar su batuta por una brocha de pintor para dirigir a la orquesta. De esta forma, acompañado por los percusionistas “cómicos” Alfredo Anaya y Alberto Román, se interpretó el ballet “Sandpaper” de Leroy Anderson. Esta obra no fue la única pieza llamativa del concierto de 2013, pues el programa comprendía piezas diversas que iban desde John Williams con la banda sonora de  “La Guerra de las Galaxias”, hasta “Moon River” de Henry Mancini, el “Gloria” de Antonio Vivaldi, el “Coro de los peregrinos” de Tannhauser de Richard Wagner o la banda sonora de “Los Picapiedra”.

“Los conciertos de “Voces para la paz” no siguen el ritual convencional, sino que se convierten en verdaderos espectáculos con un repertorio que realmente se sale de lo habitual”

El programa del concierto solidario de este año aparentemente comprende un repertorio más común: obras como la marcha nupcial de Lohengrin de Wagner; el coro de los gitanos de Il trovatore de Verdi; las danzas polovsianas del Príncipe Igor de Borodin; o las seguidillas de La verbena de la Paloma de Bretón, son algunas de sus piezas. Sin embargo, ya se nos advierte al final del programa que junto con estas piezas habrá “algunas cositas más ;-)”, lo cual nos da una idea de que nuevamente estaremos ante un concierto único, no solamente por el objetivo humanitario que hay detrás, sino también por el fascinante espectáculo que comprende.

Aún pueden adquirirse entradas para el concierto de este año que tendrá lugar el 8 de junio a las 19.00 horas en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional. Un concierto para dar voz a aquellos que no la tienen, utilizando para ello el lenguaje universal de la música.

Cristina Roldán Fidalgo

Marta Lozano Molano, la composición contemporánea

Marta Lozano Molano es una compositora, cantante y pianista cacereña. Su música ha sido interpretada tanto en España como en Reino Unido, Alemania, Suiza, Austria y EEUU. Ha recibido varios galardones en diversos certámenes como Physics & Music de la Universidad de Física de Viena, I Concurso de Composición de Música Sacra de Donostia Kultura y la Federación de Coros de Guipúzkoa, entre otros. Actualmente combina su ocupación como compositora con estudios de doctorado en Arte Sonoro.

compos

¿Qué es lo que te llevó a estudiar música y a dedicarte a la composición?
Mi inquietud por la música comenzó cuando era pequeña. Mis padres me ofrecieron la posibilidad de ir al conservatorio y acepté. Una vez me sumergí en el mundo de la música ya no pude abandonarla. La composición llegó a mi vida de forma gradual. Siempre he estado interesada en la exploración del sonido y he escrito pequeñas piezas para piano. Poco a poco dedicaba más tiempo a ello y menos a la interpretación, hasta que a la edad de 19 años me arriesgué y tomé la determinación de dedicarme a la creación de lleno.

Muchos de nuestros lectores quieren dedicarse o se dedican a la composición. ¿Podrías explicarnos a qué dificultades has tenido que enfrentarte en el ámbito de la composición? ¿Cuál es el día a día de una compositora?
Componer es en ocasiones una labor ardua y sacrificada. Se basa en una toma de decisiones constante: escribir para un instrumento u otro, emplear este o aquel recurso, desarrollar de una determinada manera el material sonoro de la pieza… Además, durante el proceso creativo de la pieza se viven experiencias muy intensas que hay que saber afrontar y asimilar. El día a día de un compositor es muy variado, al menos en mi caso. Me gusta trabajar durante el día, entre 5 y 10 horas durante periodos de 2-3 jornadas. Combino esta labor tan vigorosa con descansos de varios días o incluso semanas. Pero componer no es solamente escribir notas en el papel. Existe un trabajo previo de investigación sobre el instrumento y sus diversas técnicas, repertorio relacionado y charlas con expertos en interpretación. El proceso de maduración de las ideas necesita su tiempo y ha de gestarse poco a poco. También existe el trabajo posterior a la codificación las ideas musicales en la partitura que es el trabajo con los intérpretes y el concierto, una etapa profundamente enriquecedora. Además de la composición me dedico a la enseñanza y a la investigación con lo que cada día aprendo muchas cosas que me ayudan a crecer como persona y como artista.

“Creo que los compositores somos creadores y receptores a la vez y deberíamos hacer una profunda reflexión para entender por qué ciertas músicas no son del agrado de ciertas personas y empatizar con nuestro público”

¿En qué te inspiras a la hora de componer?
Soy una persona muy sinestésica y recibo muchos estímulos visuales a través del sonido y viceversa. Los timbres de los instrumentos y el aspecto de las palabras y números me sugieren principalmente colores. Me inspiro en estas “tonalidades” y, en ocasiones, las combino con imágenes mentales relacionadas con fenómenos naturales como la luz. También me encanta explorar el sonido y observarlo desde distintos puntos de vista, especialmente desde el timbre y el silencio.

¿Consideras que existe un problema hoy en día con la recepción de la música contemporánea por parte del público?
Opino que existe una ruptura entre el gran público y parte de la música actual. Se requiere una escucha activa y que el receptor se involucre. En una sociedad visual donde todo viene en formatos muy asequibles es difícil que todo escuchante haga grandes esfuerzos por aprehender nuevas formas de entender la música. Creo que los compositores somos creadores y receptores a la vez y deberíamos hacer una profunda reflexión para entender por qué ciertas músicas no son del agrado de ciertas personas y empatizar con nuestro público.

En general, ¿cómo consideras que le llega al público tu música?
Tengo un público muy variado, desde desconocedores de la materia hasta profesionales. Mi propuesta es invitar al público a conocer todo el proceso creativo. Por eso y sirviéndome de internet hago partícipe a todo aquel que quiera conocer cual es la trayectoria de una pieza desde sus inicios hasta la reflexión posterior al estreno. Hasta ahora ha tenido muy buena acogida y yo me siento muy satisfecha y con ganas de mejorar.

“La música electrónica es una gozada. Te permite trabajar directamente con el sonido sin someterte a un pentagrama”

¿Qué opinas de la fusión de la música clásica con diversos estilos como el jazz o el flamenco? ¿Consideras que la fusión de estilos es mirada hacia el futuro?
Considero que es un error ser impermeable a otras formas de hacer música. Todas son muy enriquecedoras y ofrecen mucho que aprender. Opino que cada creador debe seguir su camino y emplear las herramientas y estilos que necesite para plasmar su idea en una composición. No hay que tener miedo a recurrir a recursos distintos a “lo establecido”. Solamente investigando podrán aumentarse las fronteras del conocimiento.

En una de tus piezas, Rubbing, utilizas la música electrónica como un medio más de expresión. Háblanos de tus experiencias con la música electrónica.
La música electrónica es una gozada. Te permite trabajar directamente con el sonido sin someterte a un pentagrama. Para mí, componer con medios electroacústicos es como esculpir el sonido con mis propias manos. Es abstracto pero concreto. Es la libertad.

En Duermevela se aprecian unos fuertes contrastes de agudos y graves.
Duermevela es una pieza pensada para alumnos de Enseñanzas Profesionales que han de adentrarse en el mundo de la música del siglo XXI. Mezcla estilos desde el atonal y minimalista hasta otros más urbanos y populares. Su aspecto pedagógico se basa en el uso del registro completo del instrumento, pudiendo comprobarse al interpretar la obra, las diferencias tímbricas de cada parte del teclado. Duermevela es una alegoría ese sueño ligero a medio camino entre la vigilia y el sueño, donde las imágenes aparecen y desaparecen. Esta pieza tan descriptiva tiene como objetivo principal, dejar volar la imaginación tanto del intérprete como del escuchante. Esta pieza es el resultado de un proyecto de colaboración entre la Asociación de Compositores de Extremadura y el Conservatorio Juan Vázquez de Badajoz. Actualmente estamos inmersos en la publicación y presentación de las piezas creadas para esta ocasión.

“Mi propuesta es invitar al público a conocer todo el proceso creativo”

La experimentación es una de las facetas más importantes en tus composiciones. Gracias a ello, se aprecia una expresiva creatividad en tus piezas. ¿Cuál es el proceso de experimentación e investigación que empleas a la hora de componer?
Anteriormente he mencionado mi sinestesia, esencial para mi trabajo creativo. Hay otro aspecto con el que disfruto experimentando en mis piezas: las emociones. Soy una persona entusiasta y enérgica. Vivo todas las emociones de una manera muy íntima e intensa que trato de plasmar en mis piezas. Busco y encuentro ideas poéticas y conceptos de los que fabricar una metáfora a través de una gestión dramática de la energía y confrontando emociones muy extremas.

¿Qué proyectos tienes para el futuro?
Mis proyectos abarcan la investigación y la composición. Actualmente me encuentro inmersa en mis estudios de doctorado en el ámbito del Paisaje Sonoro. En cuanto a mi propuesta de hacer partícipe al público de todo el proceso creativo, varias piezas cobrarán forma próximamente: “Aftasí” que estrenará Sonido Extremo el próximo día 14 de junio con motivo del Milenio de la Ciudad de Badajoz, enmarcado en el XXXI Festival Ibérico de Música de Badajoz; una pieza que lanzará en su próximo disco del saxofonista Javier Ruiz Amado; y Zafiro, para la Orquesta Joven de Extremadura, que se estrenará el próximo diciembre.

 Diego Peláez

La nostalgia del cisne…o algo parecido

Richard Wagner, Lohengrin
Coro y Orquesta titulares del Teatro Real
Director Musical: Harmut Haenchen
Director de Escena: Lukas Hemleb
Escenógrafo: Alexander Polzin
Solistas: Christopher Ventris (Lohengin), Cathetrine Naglestad (Elsa), Thomas Johannes Mayer (Telramund), Deborah Polaski (Ortrud), Franz Hawlatta (Rey Heinrich), Heraldo (Anders Larsson)
Teatro Real de Madrid, del 2 al 27 de abril de 2014.

lohegnrin

Tras el 45, las puestas en escena de Wagner se han caracterizado por la hermenéutica y la mala conciencia. Especifiquemos. Hermenéutica por intentar desentrañar qué nos quería decir Wagner con sus libretos y con su dramatización de la música. Y encaramiento de la mala conciencia para demostrar que Wagner no fue un rancio tradicionalista por usar la mitología, ni un proto-nazi por las posturas políticas de sus descendientes (más bien su yerno y su nuera, ambos británicos), o porque Hitler le rindiera admiración. De ahí que los montajes de Bayreuth cobraron un toque tendente a la abstracción que abandonó el cisne de Lohengrin, el oso de Siegfried o la paloma de Parsifal, por poner tres ejemplos de entre otros muchos de carnalidad y de tendencia hacia una mímesis cosificada. Así Wieland Wagner se esforzó por hacer montajes sobrios de las óperas y dramas musicales de su abuelo. Esta tendencia ascética quedó culminada simbólicamente y como testimonio de cierre de todas las heridas de las contiendas franco-germanas de la edad contemporánea, con el llamado Anillo «francés» con dirección musical de Pierre Boulez y de escena de Patrice Chéreau.

“El último montaje de Lohengrin en Madrid, producción original para el Real, más que por lo abstracto, opta por la confusión”

El último montaje de Lohengrin en Madrid, producción original para el Real, más que por lo abstracto, opta por la confusión. No nos contamos entre los que quieren la vuelta del cisne, el oso y la paloma. Entendemos que a Wagner hay que mantenerlo vivo con propuestas estéticas innovadoras e incluso audaces. Pero esta etapa post-wielandiana en la que hemos entrado y, si quiere llamarse así, postmoderna, proyecta una confusión notable de la que se ve afectado este Lohengrin madrileño. El cisne queda convertido por Lukas Hemleb en un paralelepípedo blanco relumbrante que hibridiza el monolito de Kubrick en Odisea Espacial 2001 con un frigorífico de gran capacidad. Y alcanzado el prodigio de su retorno a la vida después de la rotura del hechizo, Gottfried no cobra una apariencia humana sino la de una estatuilla cuya apariencia, según Pérez de Arteaga en La razón, está entre la Virgen del Perpetuo Socorro, E.T. o “una versión congelada del yeti en modelo infantil”. Tampoco las columnas basálticas (en palabras de Darío Prieto en El mundo) que construye Alexander Polzin para el decorado nos dicen o aportan nada especial.

Y una pregunta en el aire, ¿por qué los textos proyectados en la pantalla eran una traducción al castellano y otra al inglés y en lugar de esta última no aparecía el libreto original en alemán?

“Si este Lohengrin es confuso en lo escenográfico, resulta absolutamente espléndido en lo musical”

Mas si este Lohengrin es confuso en lo escenográfico, resulta absolutamente espléndido en lo musical. Y el auténtico artífice de todo ello es su director musical Harmut Haenchen, especialista en Mahler y ya curtido en batallas wagnerianas como la del Anillo en su época de titular de la Ópera de Amsterdam. El maestro sajón condujo a la orquesta con sabiduría, haciéndonos disfrutar de los mil y un matices armónicos de la partitura. Los cantantes lograron también excelentes interpretaciones. Sin embargo, teniendo en cuenta que hablamos de Wagner, nos quedamos más con un momento especialmente logrado que con papeles particulares. Sublime por su grandeza dramático-lírica y su calidad performativa fue el dúo de Lohengrin (Christopher Ventris) y Elsa (Catharina Naglestad) en el tercer acto. Por su parte, el bien reputado coro titular del Real, y el recuerdo de Gerard Mortier, a quien iba dedicado el montaje, contribuyeron a redondear una excelente velada y a aliviarnos de la nostalgia del cisne…o de algo parecido.

Miguel Salmerón Infante