Jaroussky canta a Vivaldi por Pietà

El nuevo disco de Philippe Jaroussky salió a la luz el pasado 27 de octubre, acompañado, en esta ocasión, del Ensemble Artaserse.

JAROUSSKY-Vivaldi-Pieta-Stabat-Mater_actu-embedCarátula del nuevo disco de Philippe Jaroussky

Tras el éxito del francés al atreverse con el gran castrato Farinelli y con las arias de Nicola Porpora en su anterior álbum, Farinelli-Porpora. Arias, Jaroussky vuelve a la carga, esta vez, con una colección de música sacra del maestro Antonio Vivaldi. Y es que la angelical voz del que ya podemos definir como prolífico cantante, ha conseguido traspasar todas las fronteras y llegar al gran público, consolidándose como uno de los mejores contratenores del momento.

En esta ocasión, Jaroussky deleita a sus seguidores con una magistral interpretación del Stabat Mater, obra de la que el cantante afirma ser gran admirador, siendo, citando sus palabras, “una las grandes obras maestras del barroco”. Sin embargo, el contratenor no ha querido quedarse corto y ha realizado una de las recopilaciones más completas de los recitales de Vivaldi con obras de renombre, como el motete Longe Mala, umbrae, terrores (RV 629), Clara stella e scintillate (RV 625) o el Filliae maestae Jerusalem (RV 638), así como el Concierto en Do menor (RV 120), entre otras, que el cantante francés defiende con la potencia y brillantez de una voz a la que ya nos tiene acostumbrados, pero que al mismo tiempo, no deja de sorprendernos.

Para grabar Pietà, Jaroussky ha reunido a la Ensemble Artaserse, una orquesta de cámara fundada en 2005, y especializada en la música de los siglos XVII y XVIII, que ha sido elogiada en diversas ocasiones por la gran calidad de sus interpretaciones historicistas, empleando con gran maestría los instrumentos de época.

El contratenor no tardará mucho en venir a España. Podremos disfrutar de su voz el próximo 10 de diciembre en el Teatro Real. Barcelona tendrá que esperar hasta el 25 de marzo de 2015, donde el solista ofrecerá un concierto en el Gran Teatre del Liceu. Conciertos con los que, estamos seguros, no defraudará a nadie.

Diego Peláez

Carmen, la zarzuela basada en la inmortal ópera de Bizet

Gerónimo Jiménez, Carmen.
Coro y Orquesta titular del Teatro de la Zarzuela
Dirección musical: Yi-Chen Lin
Dirección de escena: Ana Zamora
Teatro de la Zarzuela, Viernes 17 de Octubre de 2014

_FMI_carmen_168Un momento de Carmen (©Teatro de la Zarzuela)

“La propuesta escénica fue sobria, pero carente de un punto de sensibilidad y una verdadera conexión con la historia”

¿Carmen? ¿En la zarzuela? Éstas son las preguntas que los abonados y el público asiduo al Teatro de la Zarzuela se hacían en el mes de mayo cuando se anunciaron los títulos que conformarían la actual temporada 2014/2015. Tras la cancelación de la zarzuela Maruxa (prevista en versión concierto), Carmen (zarzuela de 4 actos) es la encargada de abrir la actual temporada del coliseo. Este título es el perfecto ejemplo de la política artística llevada a cabo por su actual director, quién pretende renovar el repertorio y situarlo en el siglo XXI para así, proyectarlo al futuro.

Aunque el público pensase en un primer momento que escucharía la famosísima ópera de Bizet, en realidad, se trata de una zarzuela en el sentido estricto y tradicional del término. A finales del siglo XIX, en la temporada 1887-1888, el compositor y director musical Gerónimo Giménez decidió adaptar la ópera original a la zarzuela añadiéndola diálogos hablados que se intercalan sobre la música de Bizet. La osadía es importante ya que Carmen se ha convertido en un mito de la historia de la ópera y en un mito de “lo español”. Carmen es el prototipo de mujer valiente y luchadora en un mundo dominado por hombres. Esta obra sirve de ejemplo de cómo la zarzuela no fue un género asilado y que se dejó influenciar por otras piezas del teatro musical europeo. Curioso el hecho de que sea la primera vez que se repone esta versión desde su estreno a finales del siglo XIX.

El trasfondo de la historia es una ópera (zarzuela en el caso que nos atañe) sobre la violencia de género, como ocurre en I pagliacci en donde, los celos del hombre acaban con la vida de su amada porque “era suya y sólo suya”. Este matiz de la historia es uno de los motivos de la puesta en escena de Ana Zamora cuando en los preludios proyecta sobre el telón frases célebres de mujeres pensadoras como Emilia Pardo Bazán en donde, abogaba por la libertad personal de la mujer frente a la dependencia del sexo masculino. Más difícil de comprender para el público son las frases en griego que también se proyectaban sobre el telón del teatro. Por fin un equipo artístico conformado por mujeres a la cabeza de esta nueva producción del teatro, algo que deberían aprender el resto de teatros líricos del panorama actual. A excepción de una directora de escena en una producción concreta o pequeñas intervenciones de vestuario o coreografía, la presencia femenina en las direcciones en escena es, casi inexistente.

“La orquesta hizo una interpretación formidable bajo la batuta de la joven taiwanesa Yi-Chen Lin que debutaba en nuestro país por primera vez”

Abordar escénicamente Carmen y en versión de zarzuela es siempre un reto muy complejo al que enfrentarse. La propuesta final es sobria, sencilla pero carente de un punto de sensibilidad y una verdadera conexión con la historia. A estas alturas nadie pretende una puesta en escena en cartón-piedra con la Giralda de fondo pero, la escenografía que finalmente se ha visto, es más que discutible. Se trata de una escalera que cruza diagonalmente el escenario acompañada por tres arcos de medio punto. Una escenografía que sirve para todo y a la vez, para nada. Algunos pasajes como la famosísima canción de la habanera están bien ambientados cuando, Carmen sale del fondo del escenario caminando por un pasillo conformado por los arcos creando perspectiva, consiguiendo dar la sensación de que Carmen venía a lo lejos, desde la fábrica de tabacos de Sevilla. Otro ejemplo lo encontramos en el último acto, en la plaza de toros, cuando se sirve de la curvatura de la escalera y recoloca los arcos en la parte superior.

Apuntar algunos puntos a favor como la ruptura de la cuarta pared con la llegada de varios personajes desde el fondo del patio de butacas hasta subir al escenario por una pequeña rampa habilitada en uno de los laterales del foso de la orquesta. El vestuario podría haber caído en el costumbrismo de lo “español” aunque no es en este caso, un vestuario colorido y vistoso que contrasta a la perfección con la escenografía de un color beige monocromático. La orquesta, titular del teatro de la zarzuela, hizo una interpretación formidable, con dramatismo en los momentos justos y necesarios demostrando un gran nivel interpretativo bajo la batuta de la joven taiwanesa Yi-Chen Lin quien, debutaba en nuestro país por primera vez. El público, cariñoso durante la representación, no lo fue tanto al final de la función con aplausos de rigor breves, quizás muy breves.

Mario García Pérez

La Compañía Nacional de Danza cumple 35 años

La Compañía Nacional de Danza, dirigida por José Carlos Martínez, celebró por todo lo alto su trigésimo quinto aniversario en los Teatros del Canal

cndLa Compañía en Raymonda Divertimento de José Carlos Martínez (©Compañía Nacional de Danza) 

Con motivo del aniversario de la Compañía, realizamos un breve repaso de su trayectoria: desde su fundación en el año 1979, dirigida por Víctor Ullate; pasando por el periodo en que estuvo bajo las órdenes de la recientemente fallecida María de Ávila; sus etapas con Ray Barra y Maya Plisétskaya respectivamente; hasta la dirección de Nacho Duato; y por último, José Carlos Martínez, actual director de la Compañía.

La Compañia Nacional de Danza cumple 35 años, por Cristina Roldán Fidalgo

God Save The Queen: un concierto memorable

El pasado 11 de Octubre tuvimos la oportunidad de disfrutar del directo de God Save The Queen en el Palacio de Vistalegre de Madrid; agrupación constituida por Pablo Padín (Vocalista), Francisco Calgaro (guitarrista), Matías Albornoz (Percusionista) y Ezequiel Tibaldo (Bajista)

169120620El grupo God Save The Queen en concierto (©Nafarock)

“Un concierto especial, no sólo por la gran calidad musical, sino también por la capacidad interpretativa e imitativa que tienen los miembros del grupo argentino”

El grupo God Save The Queen comenzó su andadura musical en el año 1998 en la ciudad de Rosario (Argentina). No se trata de una banda al uso, sino de una banda tributo al gran alabado grupo Queen, formada en Londres en el año 1970 por Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor. Su estilo musical cabalga entre el rock progresivo, hard-rock y el heavy metal.

El concierto, con un escenario sencillo que nos recuerda al que nos presentó Queen en su gira de 1979, nos ofreció las obras más importantes y conocidas de Queen. Comenzaron con un We Will Rock You adaptada al momento en el que los músicos salen al escenario, como acostumbraba a hacer Queen. A este tema le siguieron otros como Crazy Little Thing Called Love, Another One Bite The Dust, Fat Bottomed Girls, Kind Of Magic, I Want It All, entre otros.

Uno de los momentos más emotivos y especiales del concierto fue el conocido (y siempre escuchado con los sentimientos a flor de piel) Love Of My Life, con Pablo Padín y Francisco Calgaro, imitando a la perfección todos los movimientos, gestos y manera de hacer música de Freddie Mercury y Brian May, en un escenario íntimo, muy bien iluminado en el que la guitarra acústica era la protagonista.

Todos los presentes en el Palacio de Vistalegre no podíamos ocultar nuestra satisfacción, así como el asombro que nos embriagaba por el gran directo que nos estaban ofreciendo, coreando cada una de las canciones que se interpretaron y siguiendo con entusiasmo los juegos vocales que Pablo Padín, a imitación de lo que solía hacer Freddie Mercury en sus conciertos.

En este ambiente distendido de alegría y emoción, llegó Who Wants To Live Forever, un tema emotivo con una letra profunda. Durante toda la canción, el público permaneció con las linternas de los dispositivos tecnológicos encendidos, creando una atmósfera muy íntima.

“Uno de los momentos más emotivos fue el conocido Love Of My Life, con Pablo Padín y Francisco Calgaro, imitando a la perfección todos los movimientos, gestos y manera de hacer de Freddie Mercury y Brian May”

Por último, no podemos olvidar la gran interpretación de Bohemian Rhapsody y The Show Must Go On, dos obras muy difíciles vocalmente, que ejecutaron a la perfección, además de Somebody To Love, con una ejecución especialmente asombrosa por parte de Pablo Padín. El concierto terminó con Don’t Stop Me Now, con mucha fuerza y energía.

Tras dos horas intensas, en las que se iban sucediendo estos temas y muchos más, God Save The Queen se despedía de un público entregado. El Palacio de Vistalegre apagaba sus luces tras un concierto especial, no sólo por la gran calidad musical que nos regalaron, sino también por la capacidad interpretativa e imitativa que tienen los miembros del grupo argentino, ya que no es fácil convencer a un público fiel, como es el público de Queen, de que se pueden interpretar los temas tan difíciles, no sólo musicalmente sino porque todos tenemos una idea preconcebida de estos temas, con la voz y la música de Freddie y compañía.

Por fin, podemos escuchar la música de Queen en directo, con muy buena calidad musical. Además, no podemos olvidar que este grupo cuenta no solo con el público de Queen, sino también con un público estable que ha visto en ellos una magia que nos acerca a algo que pensábamos nunca más podríamos escuchar en directo.

María Gargallo Vaamonde

La OCNE y la innovación van de la mano este año

La Orquesta y Coro Nacionales de España incorporan este año una serie de innovaciones tecnológicas que harán que la presente temporada, que lleva el nombre de “Revoluciones”, suponga un antes y un después en el panorama sinfónico actual

ocneLa OCNE en el Auditorio Nacional

Toda revolución conlleva una ruptura. El motor de la evolución del progreso, de todo aquello, bueno o malo, que hemos logrado como civilización. La demostración de la insatisfacción constante que caracteriza al ser humano. El germen de lo que somos y de lo que seremos. Nuestro origen y nuestro destino. En este reportaje se analizará la programación “Revoluciones” de la OCNE, que pretende acercarse a nuevos públicos.

 La OCNE y la innovación van de la mano este año, por Alicia López Carral