Un Seminario de Música y mucho más

«Caminar despacio por las calles llenas de gente es un placer singular»
Franz Hessel, Paseos por Berlin, Madrid, 1997, (ed. Jean Michael Palmier, Trad. Miguel Salmerón), p. 33

Hace algunos días tuvo lugar la denominada I Semana de la Música que los estudiantes del Grado Historia y Ciencias de la Música de la Universidad Autónoma de Madrid organizaron para dar a conocer sus intereses, anhelos y deseos de darse a conocer. Esta semana estaba estructurada en seminarios impartidos por los propios alumnos antiguos y nuevos, que ofrecían de manera altruista todo su conocimiento a los más noveles para crear lo que se denomina “tejido social” dentro del Grado. Esta iniciativa es más que interesante y manifiesta la serenidad con la que alguno de los antiguos alumnos encara su presente más inmediato, intentado romper determinados corsés institucionales que operan aún hoy en la vida universitaria española. Este seminario nace:

«entre alumnos y profesores del Grado en Historia y Ciencias de la Música para dar cabida a todo aquello que, por no tener asignaturas para ello, o no poder profundizar durante el curso, escapa al programa del grado y de lo que nos gustaría poder aprender. Mesas redondas, talleres, conferencias, clases magistrales, ponencias… todo lo que se quiera aportar. Porque, aunque contamos con llamar a algunos profesionales de diversos campos, queremos que los alumnos participen activamente en el programa. Es una oportunidad para presentar los conocimientos adquiridos a través de carreras profesionales o artísticas e investigaciones brillantes realizadas como trabajos de fin de grado o máster. Como su título indica, es una iniciativa que pretende sentar precedente y extenderse en el tiempo, de manera que nuevas promociones de musicólogos la asuman a su manera y según sus necesidades e inquietudes. No queremos que la iniciativa sea un proyecto cerrado de los alumnos de nuestro grado, y por ello admitimos propuestas y colaboración de alumnos y personal docente de otros estudios, que además pueden aportar perspectivas y enfoques que no solemos tener en cuenta»

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Cartel de la I Semana de la Música de la UAM

“Los organizadores de esta Semana de la música han permitido a todos los estudiantes del Grado apropiarse de algo que les pertenece: sus conocimientos”

En paralelo a estos seminarios se impartieron también ponencias que contaron con la participación de diferentes profesores de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma; particularmente interesante y apelativa fue la pronunciada por el profesor Miguel Salmerón, del Departamento de Filosofía de esta Universidad, que colocó sobre la mesa la simbiosis perfecta entre los mitos fáusticos y la música. Sin embargo, no deseo aquí elaborar una detallada descripción de todas las sesiones, que en poco o nada ayudaría a dar a conocer lo que allá ocurrió, ya que como dijo aquél: “los que no han venido, se lo han perdido”, sí deseo detenerme en lo que de valor tiene esta iniciativa y lo reseñable del compromiso que personas como su promotor, Pablo Cantalapiedra, tienen para con la música, la Universidad, el Grado y sobre todo con la sociedad.

En los tiempos evanescentes de la gloria fútil y posmoderna, la idea de que estudiantes, aparentemente desmotivados por la situación social y cultural que nos toca vivir, se involucren en la realización de un seminario de estas características nos debe hacer reflexionar sobre cómo hacer mejor el proyecto colectivo que representa la Universidad. Quien escribe estas líneas ha sentido durante los cuatro días del mismo el vivo interés de los organizadores y ponentes por ofrecer lo mejor de ellos a sus compañeros, en una permanente relación horizontal y natural en la que narraban las “proezas” de su conocimiento a modo de sonidos envolventes, artefactos evocadores y pulsiones generacionales. ¿cómo conecta esto con la sociedad? La respuesta es bien sencilla, recorriendo la senda de la libertad creadora de espacios de aprendizaje y debate en el espacio universitario. Los organizadores de esta Semana de la música, irreductibles en su deseo de llevarla a cabo, han sido los demiurgos de una forma de comunicación intelectual que ha permitido a todos los estudiantes del Grado de Historia y Ciencias de la Música, apropiarse de algo que les pertenece por propia justicia social: sus conocimientos. Sin las servidumbres de otras manifestaciones semejantes, los organizadores no han sido esclavos de sí mismos, muy al contrario, han sido libertos en busca de una Arcadia académica más que satisfactoria.

“La realización de un seminario de estas características nos debe hacer reflexionar sobre cómo hacer mejor el proyecto colectivo que representa la Universidad”

El éxito de público en muchas de las sesiones organizadas en los turnos de mañana durante esa Semana, junto a la presencia de alumnos de todos los cursos que conforman el Grado, es la prueba definitiva de lo pertinente de esta iniciativa particular de los alumnos y ratificada por la generosa aquiescencia de las autoridades competentes que, por otra parte, han participado secundum naturam en el desarrollo del mismo.

El resultado de esta I Semana de la música nos permite percibir cómo determinados estudiantes no huyen de sí mismos, haciendo de su paso por la Universidad una Cuestión natural, que quizá no sea semejante a la que planteaba Séneca, pero que seguramente nos conduce a ese espacio illo perducir, unde lucet (“nos lleva hasta el lugar de que nos llega la luz”), por continuar con las máximas senequianas.

José Antonio Guillén Berrendero

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Jaroussky canta a Vivaldi por Pietà

El nuevo disco de Philippe Jaroussky salió a la luz el pasado 27 de octubre, acompañado, en esta ocasión, del Ensemble Artaserse.

JAROUSSKY-Vivaldi-Pieta-Stabat-Mater_actu-embedCarátula del nuevo disco de Philippe Jaroussky

Tras el éxito del francés al atreverse con el gran castrato Farinelli y con las arias de Nicola Porpora en su anterior álbum, Farinelli-Porpora. Arias, Jaroussky vuelve a la carga, esta vez, con una colección de música sacra del maestro Antonio Vivaldi. Y es que la angelical voz del que ya podemos definir como prolífico cantante, ha conseguido traspasar todas las fronteras y llegar al gran público, consolidándose como uno de los mejores contratenores del momento.

En esta ocasión, Jaroussky deleita a sus seguidores con una magistral interpretación del Stabat Mater, obra de la que el cantante afirma ser gran admirador, siendo, citando sus palabras, “una las grandes obras maestras del barroco”. Sin embargo, el contratenor no ha querido quedarse corto y ha realizado una de las recopilaciones más completas de los recitales de Vivaldi con obras de renombre, como el motete Longe Mala, umbrae, terrores (RV 629), Clara stella e scintillate (RV 625) o el Filliae maestae Jerusalem (RV 638), así como el Concierto en Do menor (RV 120), entre otras, que el cantante francés defiende con la potencia y brillantez de una voz a la que ya nos tiene acostumbrados, pero que al mismo tiempo, no deja de sorprendernos.

Para grabar Pietà, Jaroussky ha reunido a la Ensemble Artaserse, una orquesta de cámara fundada en 2005, y especializada en la música de los siglos XVII y XVIII, que ha sido elogiada en diversas ocasiones por la gran calidad de sus interpretaciones historicistas, empleando con gran maestría los instrumentos de época.

El contratenor no tardará mucho en venir a España. Podremos disfrutar de su voz el próximo 10 de diciembre en el Teatro Real. Barcelona tendrá que esperar hasta el 25 de marzo de 2015, donde el solista ofrecerá un concierto en el Gran Teatre del Liceu. Conciertos con los que, estamos seguros, no defraudará a nadie.

Diego Peláez

La Historia de la ópera de Gabriel Menéndez Torrellas

Para los asiduos a los cursos de historia de la ópera que durante varios años se han impartido en el Teatro Real, probablemente no sea una sorpresa que el musicólogo y doctor en filosofía y estética Gabriel Menéndez publique un libro dedicado a este género de teatro musical. La pasión por la ópera que el eminente profesor sabe transmitir en sus conferencias y clases, y la cuidada preparación de las mismas ―apoyando sus explicaciones de cuantiosos materiales y abundante bibliografía―, no podían sino presagiar que todo este conocimiento cristalizaría en una obra como la Historia de la ópera que hace apenas un año publicó la editorial Akal.

portadaoperaPortada del libro Historia de la ópera (Akal, 2013)

Precisamente es la experiencia docente de su autor, lo que hace diferente a esta obra. Gabriel Menéndez no se pierde en datos, huye de los clichés y los juicios de valor, y evita articular su estudio en compartimentos estancos (vicio en el que suelen caer los estudios sobre la ópera, que analizan el género según el periodo histórico en que se enmarque o el país donde se desarrolle, como si se tratara de realidades independientes). Menéndez analiza el género siguiendo un hilo cronológico desde las primeras óperas italianas del siglo XVII y su influencia en el mundo francés; pasando por la configuración de la ópera seria y buffa italiana, la tragédie lyrique y la opéra comique francesas, y el singspiel alemán en el XVIII; hasta los tableau románticos y la revolución del género en el siglo XIX; para culminar con las innovaciones del siglo XX.

“La mayor riqueza de esta Historia de la ópera reside en la cantidad de ejemplos que encontramos entre sus páginas”

Durante este recorrido el autor no da nada por sabido y, en ocasiones, parece adelantarse a las dudas que le pudieran surgir al lector, pues acompaña cada sección con útiles epígrafes donde se explican determinados términos importantes, se comentan las óperas tratadas, o se profundiza en la biografía de ciertos compositores y/o libretistas. Quizás la mayor riqueza de esta Historia de la ópera resida en la cantidad de ejemplos que encontramos entre sus páginas. Constantemente el autor se apoya en fragmentos extraídos de las partituras o de los libretos para sus explicaciones, rasgo que siempre caracterizó a los cursos que impartió en el Teatro Real. Tal vez en esta publicación se eche en falta la presencia de un DVD que acompañe al libro, para que el estudioso de la ópera también pueda acceder a contenido audiovisual y, de esta forma, poder disfrutar de los montajes acaso más interesantes.

Otro rasgo a destacar del libro que nos ocupa es, sin duda, que estudia la ópera como lo que es: un género dramático-musical, donde el teatro y la música confluyen siendo ambos imprescindibles para el estudio y comprensión del género. Esto explica que en esta Historia de la ópera se atienda no solo a los compositores, sino también a los libretistas; yendo constantemente de la partitura al libreto y viceversa. Además, la formación de Menéndez Torrellas en el campo de la estética enriquece esta obra traspasando los ámbitos puramente operísticos, y estableciendo asociaciones realmente sorprendentes que probablemente hayan pasado hasta ahora desapercibidas por los amantes de la ópera.

Historia de la ópera es una herramienta de gran utilidad tanto para el estudiante de música como para el público general interesado en la materia”

Por todo ello Historia de la ópera se convierte en una herramienta de gran utilidad para el estudiante de música, pero también para el público general interesado en la materia (el cual no encontrará dificultades durante la lectura del libro, pues como se ha indicado está escrito de forma muy accesible), y, por qué no, incluso para el docente, que encontrará numerosos recursos que le serán de gran utilidad para resolver posibles dificultades que surjan a sus alumnos. Una obra imprescindible, en definitiva, para todo aquel que se inicie o se afiance en el apasionante mundo de la ópera.

Cristina Roldán Fidalgo

“Canción andaluza”. Resurrección y flamenco

Título: Canción Andaluza.
Autor: Paco de Lucía.
Año: 2014.
Género: Flamenco/ Copla

Tracklist:

1. María De La O (Rafael DeLeon / Salvador Valverde)
2. Ojos Verdes (Quiroga / Valverde)
3. Romance De Valentía (Rafael DeLeon / Antonio Quintero / Manuel Quiroga)
4. Te he De querer mientras viva, con Estrella Morente (Miquel Manuel Lopez Quiroga / Rafael De Leon Arias De Saavedra)
5. La Chiquita Piconera (Nicolas Callejón López / Miquel Manuel Lopez Quiroga / Rafael De Leon Arias De Saavedra)
6. Zambra Gitana, con Parrita (Rafael Arias / Quiroga)
7. Quiroga Por Bulerías (Rafael Arias / Quiroga)
8. Señorita (Rafael Arias)

paco luciaFotografía: Flamenco-word

Como el ave Fénix, la guitarra de Paco de Lucía resurgió de sus cenizas cargada de sentimiento, innovación y personalidad; la que atesoraba Paco en la veintena de discos que registró a lo largo de su carrera, forjada a través de su condición de ciudadano del mundo, que le llevó a elevar el arte de su tierra a lo más alto, mezclándolo  con los sonidos más bellos de otros lugares, dando forma a la gran figura que se mantiene en el imaginario del mundo entero, la del guitarrista más grande de todos los tiempos.

“En Canción Andaluza podemos escuchar a un Paco de Lucía más íntimo, más personal y autónomo”

De esta manera, con Canción Andaluza, Paco realizó un homenaje a su tierra, Andalucía, a través de uno de sus signos identificativos, la copla, el gran género del Folklore nacional español, y una de las imágenes culturales del Sur. Es un homenajes a su origen, a su madre, gran seguidora del género que hizo que lo amara y admirara, porque Paco, era un gran seguidor de la Copla. Así, poco antes de marcharse construyó una de sus discos más personales, que desprende una belleza muy cuidada en cada una de las obras. No es la primera vez que el maestro nos sorprende con un trabajo personal, fruto de la admiración hacía otros géneros, músicos o compositores; ya en el año 1978, nos sorprendió con “Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla” una de sus creación más brillantes, y personales, que sin salirse de su condición de flamenco, se fusiona con su condición músico.

En Canción Andaluza podemos escuchar a un Paco de Lucía más íntimo, más personal y autónomo. Puede que lo de personal os sorprenda, pero se debe a que Paco a lo largo de su carrera se ha visto acompañado de tantos músicos que han enriquecido instrumentalmente sus discos; y en cambio, en este último lo toca prácticamente todo él, desde la guitarra al Laúd, haciendo arpegios, picados, rasgueos…etc. dándole mayor valor, y emotividad al disco. Fundido en un fondo oscuro, Paco se presenta en la portada acompañado de su guitarra, y vestido de gala, con un traje que recuerda a los populares de la zona gaditana; mostrándose así, la imagen de Andalucía, y su condición de Andaluz.

“Con Canción Andaluza, Paco realizó un homenaje a su tierra, Andalucía, a través de uno de sus signos identificativos, la copla, el gran género del Folklore nacional español, y una de las imágenes culturales del Sur”

El disco esta conformado por 8 pistas, excelentes, siendo 3 las destacadas especialmente: María de la O, Ojos Verdes y Te he de querer mientras viva. María de la O, abre el disco de una manera asombrosa; podemos observar como Paco poco a poco, a través de una suavizada introducción, en la que va introduciendo el tema, va fundiéndose hacia el compás de bulería, justo donde entra el famoso estribillo “María de la O, que desgraciadita gitana tu eres teniendolo to’….” Cantándonoslo a través de las cuerdas de su guitarra. Ojos Verdes, es la segunda obra del disco, precediendo a María de la O y asumiendo la belleza del disco, siendo la obra más cuidada y expresiva. Tiene esos ligados, y suaves punteos con los que Paco de erizaba el bello, sacando fruto del lagrimal. Es impresionante como juega con el compás, variando sutilmente el tempo, consiguiendo que sin que nos demos cuenta, estemos totalmente sumergidos en el mar sonoridades de su guitarra.

Destacable es Te he de querer mientras viva por la importancia que tiene el dúo de dos generaciones flamencas, una en desarrollo con Estrella Morente, y otra que poco a poco se va extinguiendo dejando paso a las que vienen detrás, con Paco de Lucía como protagonista; dos dinastías, los Morente y los “Sánchez” o más conocidos como “de Lucía”; una dupla que tarde o temprano tenía que juntarse, queriendo el destino que se diese como colofón de una magnífica carrera. Podemos observar, como Paco crea en esta obra una sonoridad arábica, a través del uso de instrumentos como Laúd; trasladándonos a los orígenes de la cantaora, a Granada y su histórico desarrollo cultural; una sonoridad que se funde con la bulería de nuevo, dejando patente también, la condición flamenca de Andalucía, que a su vez,  fue un factor que influyó en la creación de la Copla, como podemos observar en las sonoridades de ambos géneros.

“El disco esta conformado por 8 pistas, excelentes, siendo 3 las destacadas especialmente: María de la O, Ojos Verdes Te he de querer mientras viva”

Destacan las 2 colaboraciones de Parrita, y Oscar de León. Este último por poner fin al disco, mostrando esa personalidad de Paco que señalaba anteriormente; su valentía por buscar, mezclar y forjar nuevas sonoridades, elevando su género, y la música en general, y mostrando a su vez que la música no entiende de fronteras, ni límites establecidos. Con Señorita, Paco lleva la Copla al Caribe,  mezclando el sonido de los coros y la percusión caribeña (congas y cencerros) con el de su guitarra, creando ese ambiente rumbero que tanto le caracteriza. Por otro lado, en Zambra gitana con Parrita hace una labor de justicia, rescatando y mostrando, a uno de los mejores y más desvalorados cantaores que tiene el flamenco.

Están a punto de cumplirse tres meses desde que partió, y como el mesías, Paco se ha levantado con su guitarra, para mostrar al mundo entero que no se ha marchado, que su arte sigue presente, aunque desgraciadamente no nos lo pueda reproducir de la manera que más le gustaba, frente al público. No soy partidario de beatificaciones, pero Paco se ha ganado su condición de “Dios”; lo que hizo este hombre por la Música, muy pocos lo hicieron. Gracias maestro.

Miguel Ángel Ramírez 

 

La tonadilla escénica desde la mirada anglosajona

Lejos quedaron aquellas palabras que José Subirá plasmara en la introducción a La tonadilla escénica reclamando la atención de la historiografía sobre los géneros del teatro breve español del siglo XVIII en general, y la tonadilla en particular:

De todos esos géneros, por lo que a la producción teatral respecta, ninguno quedó más oscurecido ni fue peor interpretado que la tonadilla escénica, manifestación pujante y renombrada en el postrer cuarto del siglo XVIII, como desconocida y mal comprendida desde mediados del siglo XIX”  (Subirá, 1928)

La tonadilla ya no es un género desconocido gracias a la labor iniciada por el eminente musicólogo catalán, continuada años después con la publicación Paisajes sonoros del Madrid del siglo XVIII: la tonadilla escénica editada por la catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid, Begoña Lolo, y proseguida ahora por Elisabeth Le Guin, profesora de la Universidad de California, en la que constituye la primera monografía sobre este género en inglés: The tonadilla in performance. Lyric comedy in Enlightenment Spain.

Se trata de una obra que sigue un planteamiento novedoso, alejado de la rígida sucesión de capítulos estancos a los que la literatura académica nos tiene acostumbrados; dentro de un mismo capítulo son múltiples y dispares los aspectos que se tratan. Y es que, como bien advirtió Le Guin, el ingenio y la gracia de la tonadilla sobrepasa lo que puede anotarse en libretos y partituras. Es por ello, que el reto al que se enfrenta la autora pretendiendo abordar el fenómeno tonadillero en lo teatral, lo musical y lo social; no puede ser afrontado de otro modo que recurriendo al imaginario, e intentando reconstruir el pensamiento de aquéllos que crearon y ejecutaron tonadillas en los coliseos madrileños del siglo XVIII.

“Una deliciosa combinación de sketches que recuerdan que esta obra no pretende recurrir a los conocidos cauces académicos, pues nunca se pierde de vista el carácter popular y cercano de la tonadilla”

En este contexto, se presentan capítulos curiosos y destacables como aquel titulado “An Evening at the Theater”, el cual se estructura en forma de una carta en la que un remitente extranjero cuenta a su destinatario la tarde de teatro que pasó en el Coliseo de la Cruz. Le Guin aprovecha este pretexto para narrar los entresijos que rodeaban a las representaciones escénicas en esta época, con todo lujo de detalles (¡se incluye hasta una conversación que el personaje imaginario mantuvo con el mismísimo Tomás de Iriarte!). El hecho de que el personaje sea forastero y, por tanto, desconozca la práctica dramática española de entonces, permite al lector sentirse identificado con él, provocando que su interés por la lectura no haga sino aumentar. De este modo, la autora nos traslada al ambiente de aquel Madrid de finales del siglo XVIII de una forma amena e inteligente, re-creando una fiesta teatral.

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“El reto al que se enfrenta la autora, no puede ser afrontado de otro modo que recurriendo al imaginario, e intentando reconstruir el pensamiento de aquéllos que crearon y ejecutaron tonadillas en los coliseos madrileños del siglo XVIII”

Asimismo, Le Guin pretende ponerse en la piel de los personajes más marginales del Madrid dieciochesco, más alejados de la moralidad de la Ilustración y acaso los más ricos. Ejemplo de ello, es el capítulo dedicado a los bandoleros o bandidos, personajes comunes en las tonadillas, así como en la literatura y el teatro español en general. También trata acerca de la vida y el trabajo de los comediantes desde muy diversos ángulos: el funcionamiento de las compañías, la formación de los actores, la figura de la mujer en el teatro, diferentes datos extraídos de la tonadilla La compositora de Blas de Laserna, los ensayos, los copistas y apuntadores, etc. Una deliciosa combinación de sketches que recuerdan que esta obra no pretende recurrir a los conocidos cauces académicos, pues nunca se pierde de vista el carácter popular y cercano de la tonadilla, el cual se pretende imitar.

Además, algunos capítulos imitan la estructura de la fiesta teatral que se ejecutaba en la época: existe, incluso, una sección dentro de uno de los capítulos que recibe el nombre de “Intermedio” compuesto de diversos apartados que tienen como denominador común la recepción de la tonadilla en los teatros madrileños de entonces. Y el capítulo final es un “fin de fiesta”, aunque no posee el carácter festivo que tenía aquél como colofón de la jornada teatral: en él, Le Guin reflexiona acerca de su experiencia al intentar representar en el año 2006 una tonadilla y las dificultades para la “resurrección” del género.

Esta es la toma de posición de un libro original y diferente; que no solo muestra nuevos enfoques para el estudio de la tonadilla, sino que supone, una forma diferente de acercar al lector un género teatral, haciéndole partícipe directo del mismo y sin recurrir a las distancias de las que suele valerse la literatura académica. Si bien resulta complicado volver a poner en escena un género como la tonadilla en la actualidad, obras como ésta “resucitan” su esencia, aunque solo sea en el plano teórico.

Cristina Roldán Fidalgo

Música y periodismo: Juan Ángel Vela del Campo. Encuentro en el Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música (CSIPM UAM)

El pasado jueves 13 de febrero tuvo lugar la primera edición de “Encuentros con la Música, a través del primer coloquio titulado, “Música y Periodismo” en el Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música de la Universidad Autónoma de Madrid.

1966485_10203133089594412_231788745_oLa directora del CSIPM, Begoña Lolo, y Juan Ángel Vela del Campo

Ciclo de Encuentros con la Música, por Miguel Ángel Ramírez Calvo